La mala reputación de ahorrar

Ahorrar

Ahorrar es una palabra que tiene mala reputación. Nos suena mucho mejor invertir y, mucho mejor aún, disfrutar. Sin embargo, ahorrar significa no gastar. Y no gastar no mola. Nos sentimos como si nos engañáramos a nosotros mismos. ¿Para qué voy a esperar a gastar ese dinero si lo tengo hoy?

Muchas veces pensamos que tenemos que sacrificar todo y nos vemos viviendo a pan y agua si nos ponemos a Ahorrar. Nunca más podremos salir con nuestros amigos. Nunca más podemos ir al cine. Pero, obviamente, esto es un error. Se puede Ahorrar y mantener tu nivel de vida, o casi.

Algunas personas dicen que Ahorrar se corresponde con una mentalidad de pobre o de empleado. Que lo que tenemos que hacer es crear nuestro propio negocio e invertir. Los que dicen esto han oído campanas, pero no saben dónde. Este error puede venir de una lectura algo superficial de ciertos libros catalogados como de educación financiera o de finanzas personales.

La educación actual no está a la altura

Este es uno de los principales problemas financieros de nuestra sociedad y, podemos estar casi tranquilos, porque no toda la culpa es nuestra. Mucha de la culpa la tienen nuestros Padres y nuestro entorno, no por mala fe, sino porque no sabían cómo hacerlo mejor.

Otra gran parte de culpa la tiene nuestra educación. Nunca en la escuela nos han enseñado a administrar ni a manejar nuestro dinero. Y con esta base, ¿cómo podríamos saber ahorrar? Si ahorramos, muchas veces nos sentimos como pobres voluntarios.

Afortunadamente, cada vez se van incluyendo más asignaturas de tipo emprendimiento, aunque los profesores que las imparten, generalmente, nunca han emprendido. Pero, si bien es cierto que crear tu propio negocio debería ser algo fundamental, sigue faltándonos aprender a gestionar nuestro dinero.

El gobierno tampoco nos ayuda

En la actualidad, los trabajadores pagamos una media de 12.000 € al año en impuestos. Esto quiere decir que trabajamos unos 177 días, de media, sólo para poder pagar estos impuestos. Si lo ponemos en meses y con una nómina habitual, un trabajador medio trabaja desde enero hasta junio sólo para pagar impuestos.

Con esta perspectiva, tenemos que trabajar mucho más, lo que aumenta nuestros impuestos retenidos. Aun así, siempre hay forma de poder Ahorrar. No obstante, estas formas, que requieren educación financiera, no son asequibles al común de los mortales sin un poquito de esfuerzo.

La “maravillosa” sociedad de consumo

Y es que, si ganamos cien, gastamos cien. Y eso sí no gastamos 110 y adquirimos deuda. Nos ponemos mil excusas, como que no ganamos lo suficiente, pero, si nos suben el sueldo, al poco tiempo hemos adaptado nuestro nivel de gasto.

Competimos con nuestros amigos y/o compañeros de trabajo por tener el último teléfono móvil, el último modelo de coche, el último reloj inteligente, etc. Esto hace que gastemos en cosas que realmente no necesitamos, muchas veces, más de lo que ganamos o tenemos. A veces no hay cambios notables de un modelo al siguiente.

Además, para darnos todos estos “lujos” solemos recurrir a la financiación, ya sean créditos o tarjetas de crédito, préstamos personales, mini créditos, etcétera. Esto nos hace pagar muchísimo más por cada artículo, más aún si nos pasamos de fecha con las letras y nos meten recargos de demora.

Los malditos imprevistos

A todo esto, tenemos que sumar que no todo sale como se espera. De hecho, según la ley de Murphy, la tostada siempre cae del lado de la mantequilla. Y con nuestros gastos pasa lo mismo.

El mes que vas más apurado, se te revienta la rueda del coche, o se estropea la nevera, una lavadora, o tu perro enferma y le tienes que llevar al veterinario, etc.

Estos gastos imprevistos dejan nuestra cuenta bancaria temblando, o peor aún, hacen que tengamos que tirar de la tarjeta de crédito. Ante este panorama ahorrar parece un sueño imposible.

La edad dorada de la jubilación

Y luego viene la jubilación. No sé cuántos años tienes, pero, si aún no lo has hecho, deberías ir pensando en la jubilación. Si tienes menos de 40 años, lo más seguro, es que no llegues a cobrar una pensión. Los sistemas de pensiones se basan en un esquema Ponzi. Puedes buscar información en Google y verás que es algo totalmente ilegal, utilizado en los sistemas piramidales.

Si tú montaras un esquema Ponzi, acabarías en la cárcel. Esto ha sido sostenible mientras la generación del baby boom estaba en activo. Eran muchos más trabajadores para soportar a los jubilados. Pero ahora la generación del baby boom se ha jubilado. Son unos 75 millones de trabajadores que han pasado a ser pensionistas. Ahora mismo, los trabajadores que tienen que soportar el pago de estas pensiones, son muchos menos que los pensionistas.

Y a esto tenemos que sumar el aumento de la esperanza de vida. Por eso, en la mayoría de los países, se está subiendo la edad de jubilación. Primero a los 67, pero pronto aumentará esta edad hasta los 70 o incluso más allá. Si no se ha hecho ya es porque es una medida muy impopular, pero es la única solución, así que pronto la veremos.

Entonces ¿tenemos que ahorrar?

Para empezar, tenemos que darnos cuenta de la diferencia entre ahorrar y gastar menos. También deberíamos aprender otros conceptos como libertad financiera o independencia financiera, activos y pasivos. Y esto sólo para empezar.

Mucha gente ve el ahorro como si fuera una dieta. Es decir, lo haces cuando lo necesitas y lo dejas cuándo has conseguido el resultado esperado (O te cansas). Igual que comer ensaladas o dejar de tomar refrescos.

Pero si realmente queremos tener salud financiera, es un hábito que debemos mantener a largo plazo. No basta con hacerlo hasta llegar a un punto. Es cierto que el ahorro por sí mismo no es suficiente para llevarte con la riqueza, pero sin ahorro jamás podremos tener salud financiera.

Tengo una excusa …

Pues yo te puedo dar 500, pero por no alargar este post hasta el infinito, te dejaré las más importantes:

  • No puedo ahorrar porque no ganó lo suficiente.
  • No puedo ahorrar porque tengo muchas deudas.
  • Es mejor invertir que ahorrar.
  • Es mejor crear tu propio negocio que ahorrar.
  • Si ahorro no podré mantener mi nivel de vida.
  • Los bancos se quedan con mis ahorros.
  • Cuando me suban el sueldo ahorraré.
  • Empezaré a ahorrar con la paga extra.

No te preocupes, yo también he pasado por esto. Por eso se de lo que hablo. Pero este blog no nace para decirte qué mal va a todo o que lo tienes muy negro. Todo lo contrario. Quiero decirte que hay luz al final del túnel. Puedes ahorrar, puede salir de las deudas que tengas, puedes tener un dinero para imprevistos, y en este blog, te enseñaré como Ahorrar.

¿Y tu? ¿Ahorras o pones excusas? Cuéntamelo en los comentarios.

Por Javier Fuentes

Coach Financiero, Marketer, formador, conferenciante, escritor, colaborador de medios de comunicación, solucionador de problemas, conseguidor y accionador.

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